mujeres y paz

1000 Mujeres para el Premio Nobel de la Paz 2005


Panamá


Ediofelina Fuentes González

Defensora del derecho a la tierra
Cofundadora de “Carrizaleñas Unidas”. Campesinas panameñas del Carrizal que se organizaron para recaudar fondos. Con ello pagaban abogados a los presos por ocupar tierras. A los 15 años, Ediofelina Fuentes González, terminó su primaria y era agricultora. Formó una guardería para apoyar a sus compañeras y que pudieran estudiar. Promovió campañas de alfabetización y salud para las mujeres y niños de la región. Gracias a sus gestiones su comunidad ahora cuenta con agua potable, letrinas, escuela. Uno de sus últimos pleitos por el derecho a la tierra tuvo lugar cuando un miembro de su comunidad intentó apropiarse del terreno donde ahora está ubicada la Casa de Artesanías de la Asociación Femenina de El Carrizal.
Más información: Ilia, aspirante al Nobel

Marta Matamoros
Sindicalista
Luchadora sindicalista y pionera de los derechos de la mujer en Panamá. Marta Matamoros sufrió persecución y cárcel. Gracias a ella gozan las obreras panameñas de permiso de maternidad. Vive en un asilo de ancianos situado en lo que fue una base militar estadounidense en la zona del canal. A Marta Matamoros, entretanto, se le debe en gran parte la licencia y el fuero maternales de las panameñas, conquistas que fueron parte de su esfuerzo como sindicalista. Durante gran parte de sus 96 años de vida, Matamoros encabezó un sinnúmero de marchas y huelgas para mejorar el salario y las condiciones de trabajo de las textileras. Modista de profesión, ingresó en 1941 en una fábrica de textiles, donde vivió en carne propia las malas condiciones de los trabajadores. En 1946 organizó una huelga que duró 38 días para reinvindicar mejoras salariales para las trabajadoras.
Más información: Perfil de Marta Matamoros

Alma Montenegro de Fletcher
Fiscal
La primera alumna de Alma fue su propia mamá. Alma tenía 11 años. Ella quería justicia para todas las personas, por eso se graduó en derecho. Fue jueza tutelar de menores y procuradora de la Administración. Tras la invasión de Estados Unidos a Panamá (1989), integró la Comisión de Reconciliación Nacional, cuando ella tenía 60 años. Finalmente, Alma Montenegro de Fletcher: la primera mujer fiscal superior en una audiencia pública. Según admite, fue su padre quien a través de la lectura le enseñó a pensar. Hoy, con 70 años, es la zarina anticorrupción.

Enlaces en la prensa: Tres panameñas postuladas al Nobel


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